CIVIL: Reclamación de daños y perjuicios extracontractual: Accidentes de tráfico, negligencias médicas,…

Por regla general, cualquier responsabilidad que no nazca de incumplir un contrato puede dar derecho a una indemnización por daños o perjuicios causados. Esta responsabilidad es la llamada extracontractual y en derecho funciona como un cajón de sastre, englobando supuestos no nacidos de contrato pero que sí suponen una obligación para aquella persona que ha causado el daño o perjuicio, bien de reparar el daño causado, bien de indemnizar por el mismo.

Dentro de este grupo podemos incluir supuestos como accidentes producidos como consecuencia de algún producto defectuoso; accidentes en el entorno laboral provocados por culpa del empresario o algún compañero; accidentes de tráfico; negligencias causadas por los médicos o por otros profesionales como arquitectos, técnicos, etc.; en incluso ataques provocados por personas o por animales que sean de su propiedad o los tenga en su compañía. Debido a que existen una gran variedad de situaciones así como criterios muy diversos seguidos por los tribunales, es muy importante que se deje asesorar por un abogado quien le explicará su caso particular y los derechos que le asisten.

Así, dice el Código Civil en su art. 1902: “El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado.

Nuestro despacho puede ayudarle en obtener el resarcimiento al daño producido, reclamando la cuantía máxima que le correspondería en atención a su caso concreto o exigiendo la reparación de lo dañado. Tal reclamación no sólo incluiría el valor de la pérdida que haya sufrido sino también el denominado lucro cesante, consistente en la ganancia que haya dejado de obtener como consecuencia del daño producido. También contemplamos la posibilidad de reclamar por daños morales o por lesión al honor, intimidad o a la propia imagen en el caso de que se hubieran producido. Es muy importante en estos casos contar con abogados especialistas en la materia, que conocen los últimos pronunciamientos que los jueces han venido realizando en casos similares al suyo, y además pueden realizar de una forma más eficaz el cálculo de cantidades o conceptos susceptibles de indemnización.

 

ACCIDENTES DE TRÁFICO.

Es muy frecuente que se den este tipo de situaciones y que en las mismas se genere algún daño, bien material o bien personal, para alguna de las partes involucradas en el accidente. Es muy importante saber que cuando usted sufre un accidente de tráfico, la Ley 21/2007 sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor obliga a la compañía de seguros a diseñar una propuesta de indemnización denominada “oferta motivada” o si la reclamación hubiera sido rechazada dará una “respuesta motivada”. En ambos casos debe cumplir los requisitos que la ley señala. Por eso, nosotros nos encargamos de examinar el contenido de este documento y le informamos si el mismo se ajusta a lo exigido por ley o si, por el contrario, no debe aceptarla. Normalmente las compañías de seguros ofrecen cantidades menores a lo que pudiera efectivamente corresponderle, aprovechándose del desconocimiento general que una persona  normal puede tener de sus derechos y de la ley que los regula.

Si ha sido imposible alcanzar un acuerdo con la compañía de seguros, se deberá obtener el resarcimiento por la vía judicial, que podrá ir por la vía penal o por la vía civil. En este caso nuestro equipo de abogados, analizando su caso concreto, le podrá ayudar a escoger qué camino judicial es el más adecuado y eficaz para su caso. A modo de ejemplo, es recomendable acudir a la vía penal cuando existen lesiones provocadas a personas que necesiten de tratamiento médico o quirúrgico; en cambio, se recomienda la vía civil cuando los daños producidos son básicamente materiales.

 

NEGLIGENCIAS MÉDICAS.

Si usted, como paciente o como familiar directo del paciente tratado y desgraciadamente fallecido, cree que el mismo ha sufrido una negligencia médica, debe en primer lugar, ponerse en manos de abogados que puedan ofrecerle ayuda y asesoramiento legal en la materia.

En la medicina curativa, se entiende que existe una mala praxis cuando el médico no usa los conocimientos profesionales y medios humanos o técnicos adecuados para tratar al paciente, prestándole un servicio que no se ajusta a lo que se considera adecuado según su práctica profesional.

Por ello, existe mala praxis si no se informa al paciente acerca del tratamiento que se va a seguir, de sus consecuencias o posibles efectos adversos o complicaciones que pudieran surgir (consentimiento informado).

Normalmente el médico ejerce sus funciones prestando un servicio, y por tanto debe responder de la calidad del servicio prestado, no garantizando un resultado concreto.

Sin embargo, pueden existir especialistas médicos a los que sí puede exigírseles un resultado concreto, ya que precisamente las partes han recabado de sus servicios con la intención de obtener ese resultado. Tal es el caso de los médicos especialistas en tratamientos y cirugías estéticas.

Nuestro despacho estará encantado de defender sus intereses particulares en este tipo de situaciones, tanto si las mismas son generadas en la sanidad pública o en la privada. Además, colaboramos con peritos colaboradores especialistas de la medicina que podrán valorar de forma totalmente independiente el daño ocasionado.